Hay días en los que vuelvo una y otra vez a las mismas prendas: una falda blanca, un vestido sencillo, una camisa que no me la he podido poner más... Y sin embargo, resulta que ese armario "de siempre" y básico puede convertirse en uno más elegante con solo elegir las joyas correctas para acompañarlo.
Llevo años diseñando joyas, y he visto cómo un mismo vestido cambia por completo según lo que se lleva puesto con accesorios. Un pendiente, una pulsera, un collar bien elegido no son un añadido, con los que hacen si un look queda en un básico o es un outfit con más carácter y estiloso.
Y ahí es donde surge la gran pregunta de siempre: ¿joyas de oro o plata? No hay una norma fijada ni una respuesta única. La joya correcta no depende solo de ti, depende de lo que ese día te apetezca y lo que combine mejor. Por eso, en este artículo quiero enseñarte mi manera de elegir. ¡Vamos a por ello!
Por qué el accesorio adecuado puede cambiar un look
El dorado y el plateado no cambia solo según tu piel, si quiere profundizar sobre este tema, tienes toda la información haciendo clic aquí.
Hoy quiero mirarlo desde otra perspectiva otro ángulo, el que más me gusta trabajar cuando preparo un look.
La temperatura del color: Cómo te ayuda a elegir entre oro y plata
Cada color de ropa tiene una temperatura, y cada metal también. Cuando los dos comparten la misma temperatura, el look funciona naturalmente. Cuando no, algo no termina de encajar y es aquí cuando no sabes qué le pasa exactamente a tu look.
Yo tengo una regla clara: tonos cálidos: oro, tonos fríos: plata.
Tonos cálidos en looks con joyas
Los tonos cálidos son los que tienen base amarilla, naranja o roja: terracota, beige, camel, mostaza, verde oliva, tostado, coral. Sobre ellos, el oro amplifica esa calidez y el look se lee como un conjunto coherente. La plata lo que hace es introducir un contraste frío y puede desentonar.
Tonos fríos en tu look con joyas
Estos tonos fríos son los que tienen base azul, verde o lila, por ejemplo; blanco roto, azul marino, gris perla, lavanda, verde menta, negro. Aquí la plata aporta brillo limpio que esos tonos necesitan para no quedarse planos. El oro puede calentar demasiado un look que ya funciona.
El blanco puro es un caso especial. No tiene temperatura definida, por lo que acepta los dos metales. Mi preferencia sobre el blanco es el oro, porque resalta mucho más y crea un contraste precioso.
5 looks y la joya que mejor los complementa
Falda blanca + top básico: un dorado que resalta
El blanco es el lienzo perfecto, ¿por qué? no tiene ningún color con el que puede competir así que cualquier joya que le pongas se convierte en la protagonista del look. El oro es cierto que resalta mucho más que el plata.
Un pendiente con volumen en dorado, una pulsera con presencia o un collar con algo de cuerpo son perfectos para dejarlos brillar sin ninguna distracción.
Si tienes que elegir solo una joya para este look sería algo como:

Vestido midi en terracota: dorado cálido
Los tonos tierra son de mis favoritos, y el motivo es porque el oro y la terracota comparten la misma temperatura.
Cuando el vestido ya tiene ese calor propio, no necesita mucho más. Con un pendiente de volumen dorado o una pulsera, el look ya está resuelto. Lo que evitaría sería mezclar plata con oro sobre un vestido tan cálido, el plata se ve frío y desentona.

Look sencillo y desenfocado: Pulseras Zen
Con una camiseta lisa o un vestido sin estampado, no hay mucho más que aporte color que los propios accesorios.
Aquí es donde recomiendo perder el miedo y combinar varias pulseras Zen de distintos colores en la misma muñeca, o llevarlas como tobillera.
Son piezas pensadas para el día a día, son ligeras y resistentes.
Cuantas más combines, mejor.

Vaqueros + camiseta blanca oversize mezcla de joyas oro y plata
Este es un look de diario, el que más se repite en los armarios, y también con el que más se puede jugar complementando con joyas.
Durante años se ha pensado que mezclar oro y plata era un error de estilo. A mi me parece justo lo contrario. La clave es no tener miedo de combinar.

Inspiración vestido negro noche con joyas doradas
Este es el look donde de verdad se nota la diferencia entre un básico y una joya bien elegida. Un vestido negro, es un lienzo y es donde juega el dorado para resaltar.
Un collar o gargantilla dorada con volumen, unos pendientes largos, son capaces de convertir el vestido más sencillo de tu armario en el look perfecto y que todos mirarán.

Las joyas no siguen reglas, completa tu look con Marina García
Al final, después de tantos años diseñando joyas, he aprendido que no existe una norma fija sobre cuándo llevar oro o cuándo llevar plata. Existe un look delante de ti y una joya que siempre va a saber complementarlo.
Es es para mí el verdadero estilismo: no seguir reglas al pie de la letra, sino aprender a leer cada momento y responder con la pieza que lo transforma. Porque un accesorio bien elegido no solo completa un outfit, lo convierte en tuyo.
¿Y tú, que joyas prefieres: oro amarillo u oro blanco? Elige.